“No es nada”
¿Cuántas veces me había repetido la misma frase en los últimos meses? ¿Cuántas veces me había dicho que era mejor olvidar, empezar todo de nuevo?
“Vuelve a tu vida anterior, vuelve a buscar refugio en las sonrisas”
Pero cada vez era más difícil ocultar la indiferencia. Olvido cuando hablamos y las conversaciones quedan a medias. Una vez a la semana es poco tiempo.
“Te extraño”
No, esto no encaja aquí.
“Pierdes el tiempo. Es imposible.”
Lo dudo. Es solo cuestión de intentarlo una y otra vez, hasta que logremos que funcione. Pero no puedo hacerlo sola.
“Acabará pasando"
Después de todo, no te conozco. No se nada de ti, de tu vida. Intento abrir las puertas que tu cierras a portazos. Intento aclarar la situación, pero todo es complicado. Me falta tiempo, me sobran kilómetros. Necesito el invierno. Cuando vuelva la rutina todo será distinto. Es más fácil olvidar en la rutina, cuando apenas tenga tiempo. Pero hay cosas imposibles. La culpable es la nostalgia; el recuerdo de cualquier tiempo mejor.
1 Saltos al vacío:
Todo es tan fácil en la rutina...
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