En inevitable. Cuando tenemos todo, tenemos que jugárnosla. Arriesgarnos a perder todo y empezar de nuevo. Luego nos lamentamos por haber perdido, pero ¿qué importa ahora eso? Si tu mente lo que te pide es jugar. Observar las cartas y calcular probabilidades. Todo en segundos. Mentir o decir la verdad esperando que no te crean. Quedarte callado. Mirar a tu alrededor intentando adivinar que esconde la persona que tienes al lado. Risas nerviosas que se escapan sin querer. Frases absurdas que se dicen sin pensar, para intentar ocultar lo que está ocurriendo. Decidir y perder, seguir jugando.
2 Saltos al vacío:
Qué emocionante es el póker... y la vida! :D
Cuando tengas ocasión escucha the gambler, de Kenny rogers :D
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